Este otoño apareció enmascarado
como un ser furtivo y carnavalesco
en un pianissimo nocturno veneciano
una pasión roja y la sonrisa en un triste cielo
no podrá afirmar nadie que su paso fue veloz
ni que el murmullo enigmático de su voz
sonó con tono oscuro de último presagio
La rueda de la fortuna se detuvo sin éxito
abandonada mina de corazones minerales
invertida carne vendida en carnavales
hemos quedado todos en el pasado
demasiado lejos de un verano tierno
Entre la tierra y la humedad descansan
las hojas secas de todas las caricias
no sentidas entre los fulgores de entonces
cuando llega el invierno de madrugada
con albor de prisas y desencuentros
es imposible olvidar que todo terminará
cuando las luces se hayan apagado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Dejá tu opinión