En su necesario caminar
un viejo monje alerta el borde
una topografía de horizonte irreal
desmoronándose como un entierro
todo es impreciso y lento su avance
alumbra un sol inesperado y ardiente
catálogo del fin de toda esperanza
el Aqueronte se ha vuelto cascada
y a lo lejos la vieja risa de diablo
incendia un purgatorio sin almas
la noche del tiempo pide auxilio
una hora antes de morir
el clérigo continúa su paso
en presencia del final que cruje
frente al retorno de lo sagrado.
"...exorcizamos una fealdad mucho más profunda que nos atormenta, nos aterroriza y quisieramos desesperadamente ignorar, fingiendo que todo es mero fingimiento" Umberto Eco
sábado, 18 de abril de 2026
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