lunes, 27 de abril de 2026

 

Este otoño apareció enmascarado
como un ser furtivo y carnavalesco
en un pianissimo nocturno veneciano
una pasión roja y la sonrisa en un triste cielo
no podrá afirmar nadie que su paso fue veloz
ni que el murmullo enigmático de su voz
sonó con tono oscuro de último presagio

La rueda de la fortuna se detuvo sin éxito
abandonada mina de corazones minerales
invertida carne vendida en carnavales  
hemos quedado todos en el pasado
demasiado lejos de un verano tierno

Entre la tierra y la humedad descansan
las hojas secas de todas las caricias
no sentidas entre los fulgores de entonces
cuando llega el invierno de madrugada
con albor de prisas y desencuentros
es imposible olvidar que todo terminará
cuando las luces se hayan apagado.

viernes, 24 de abril de 2026

 

Falso y mentiroso
no era más que uno
el goce de su posición
se desvela con aquel
que purga los engaños
y vive atormentado
fake, fake, fake
dejalo ser, dejalo ser
distingue las palabras
en la métrica de su sermón
desechas entre falacias
flotando como heces
fake, fake, fake
no otra vez, no otra vez
que nadie vuelve al barrio
saboreando la mentira
en cucharas de oro
mientras ladra con furia
fake, fake, fake
vivan todos con sencillez.

sábado, 18 de abril de 2026

 

En su necesario caminar
un viejo monje alerta el borde
una topografía de horizonte irreal
desmoronándose como un entierro
todo es impreciso y lento su avance
alumbra un sol inesperado y ardiente
catálogo del fin de toda esperanza
el Aqueronte se ha vuelto cascada
y a lo lejos la vieja risa de diablo
incendia un purgatorio sin almas
la noche del tiempo pide auxilio
una hora antes de morir
el clérigo continúa su paso
en presencia del final que cruje
frente al retorno de lo sagrado.


sábado, 11 de abril de 2026

 

El silencio le devolvió ese sueño
repetido y cada vez más largo
parado con su ropa de trabajo
en el mismo inhóspito lugar
ese ser le recitaba sus recuerdos
mientras toda su vida se iba
triturando hasta caer al suelo

Ahora solo quedaba esa cabeza
desdentada y sin miedo al borde
que lo miraba esperando el vacío
con un empujón a la caída final
desplazándolo hacia lo oscuro
con el que despertaba cada mañana
hasta volver a iluminarse tímidamente

Mientras se vestía con la misma ropa
se preguntó si ese extraño sentir
de aislamiento fuera del mundo
no fuese la resaca de la muerte
en el final de su extensa memoria.

sábado, 4 de abril de 2026


Una serpentina de luz triste
invade cada tanto la villa
en la parroquia del barrio
ocurren milagros de sabores
en mil días, en mil noches
de piedad sin peces ni panes
auroras fugan atardeceres
por los bajos aledaños al rio
donde lavan las amas de casa
viejas plegarias llenas de frío
y los niños saltan espacios rotos
riendo y gritando desaforados
con un pie hábil para el equilibrio
juegan con la inocencia perdida
a la rayuela de los desarropados.