Desplegó la lluvia
su agua primigenia
dejando caer sus velos
sobre un olvidado mundo
de mares con herrumbres
en melancolías profundas
donde los navíos sueñan
un manantial invertido
pero allá arriba
tempranos anfibios
abandonaron su hogar
cargando dinastías
sin dar ningún aviso
piedras en silencio
aflorando del mar
en mudos palimpsestos
los vieron trashumar
evaporando testamentos
en una casa en la cima
donde ahora mora indiferente
la memoria de un elefante.
"...exorcizamos una fealdad mucho más profunda que nos atormenta, nos aterroriza y quisieramos desesperadamente ignorar, fingiendo que todo es mero fingimiento" Umberto Eco
sábado, 17 de enero de 2026
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Dejá tu opinión