martes, 3 de febrero de 2026

 

Detuvo su respiración de improviso
el sudor frio cayó agotado y lento
un chasquido allá arriba rompió
gimiendo el acarreo de la falla
vaticinio de que algo ocurre
marcó su cuerpo al desbalance
en la irrupción a lo desconocido
ese asalto entre dos extremos
donde la vida se desliza plácida
como el pañuelo que una mujer
deja caer despojado de contacto
sueña una luz irreal que se hunde
tan lejos, tan cerca, y hacia abajo
se expande sobre la superficie
el resplandor de un relámpago.